El título, es la frase que le digo a los distintos dueños de animales-mascota que me hablan de lo bien que dominan a sus animales y de lo hermosos que son.
Hablo aquí especialmente de los perros que transitan por las calles de nuestras ciudades, y todos ellos sin el correspoendiente bozal, para evitar la posible mordedura del animal, que puede poducirse en cualquier momento. He visto un perro salir de uno de tantos veterinarios establecidos en mi ciudad, que apenas podía andar e iba asistido por sus propietarios, que no podían con él, y tuve que parar en mi caminar, para evitar tener que llegar a su altura para continuar mi camino, porque el pobre animal, cojeaba y estaba medio inconsciente y temía que se revelase su instinto y me pudiera causar una lesión lamentable.
No conozco ni un solo dueño de perro, que le ponga el bozal para llevarlo sin peligro de que se produzca un accidente por causa del animal. "Pobrecito, si es muy manso", "No tenga miedo", "No muerde". Y yo pienso (..... hasta ahora, igual yo soy el primero).
Es una cantidad inmensa de mascotas, las que hay en las ciudades, pues están en todas partes. No hablo aquí de las defecaciones que se ven sin recoger por el correspondiente responsable que los saca a la calle, sino de verdaderos perros de presa, de lujo y de caza, que adornan los paseos, pero nunca reparamos al verlos, que están sin bozal y que es irresponsable, si por cualquier circunstancia te dirige una dentellada.
Los responsables son los que los sacan a la calle, sin tener en cuenta esta medida protectora para el perro y para las personas.
A modo de anecdota, y porque me ha sucedido a mí, relataré una experiencia en estos defectos de tener a los perros sin bozal.
Me sucedió en Valencia, en Burjassot, cuando iba a visitar a mi hijo que reside en esta bonita ciudad, en donde ví a un señor mayor, que como excepción, llevaba a su perro con bozal y con correa y no pude resistirme a felicitarle por ello, pues en toda la ciudad de Valencia y en Burjassot, no había visto un solo perro, que llevase bozal, a lo que me respondió de inmediato
- Yo tampoco le tenía con bozal, pero como comió algo que encontró, tuvo una infección intestinal, y lo llevé al veterinario, que despues de la operación y tratamiento me cobro 50.000 ptas. (300 €), por lo que compré un bozal para ponerselo.
Por eso y por muchas cosas más, sigo diciendo CON GENTE QUE NO VA A LA IGLESIA NO QUIERO TRATO.
miércoles, 5 de noviembre de 2008
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