miércoles, 29 de octubre de 2008

VAYAMOS POR PARTES.

Quizás sea preciso indicar aquí el mejor modo de aprendizaje para conocer la capacidad de una persona en adaptarse a su medio ambiente, y sobre todo en el caso de la vejez, aceptar las limitaciones que la vejez le impone. No es lo mismo , como creen algunos para probarse en su estado, el levantar una saca de 100 kgs. y considerarse en perfecto estado, que aquel que normalmente está trabajando con sacos de 100 kilos durante una jornada laboral. Es facil considerar que existe una diferencia en la medida de la capacidad y la fuerza ejercida en ambos casos y que nunca puede emularse como iguales al que levanta 100 kilos una vez , que aquel que está trabajando habitualmente con sacos de 100 kilos.
Otra situación a tener en cuenta es la llegada de la jubilación y su circunstancia, que resulta de gran importancia. Hoy en día ya no es frecuente que la mujer o el hombre se quede en casa para realizar las labores domésticas y el otro conyuge, vaya a realizar el trabajo por cuenta propia o ajena para aportar el sostén familiar, mas bien hoy ambos realizan su trabajo fuera del hogar. Quiero referirme a aquellos que salen a trabajar fuera de casa y queda en el hogar el otro conyuge.
En este caso, en el momento de la Jubilación, el que antes salía de su casa para ir al trabajo, se queda en casa y quiera o no, interfiere en la vida laboral del hogar, puesto que siempre estuvo fuera y puede hacer comentarios sobre la forma o modo de hacer de las labores del hogar.
PROCEDE EN ESTE CASO, QUE SALGA DE CASA EL JUBILADO Y ORGANIZARSE EL TIEMPO LIBRE QUE EMPIEZA A DISFRUTAR,





No hay comentarios:

Publicar un comentario